Antes de pedir presupuesto conviene ordenar qué actividad se va a desarrollar, qué maquinaria habrá, qué horarios de uso tiene la nave y qué documentación exige el proyecto. Esa información ayuda a definir una instalación eléctrica más realista y reduce cambios durante la ejecución.
Qué debe revisarse antes de presupuestar
El punto de partida es comprobar potencia disponible, cuadro general, protecciones, líneas existentes, iluminación, tomas de fuerza, emergencia, canalizaciones y estado de la documentación. En muchos casos también hay que valorar adecuaciones para cumplir el REBT y las necesidades de la actividad.
Cuadros, líneas e iluminación
Los cuadros eléctricos deben organizar circuitos, protecciones y futuras ampliaciones con criterio. Las líneas tienen que dimensionarse según cargas reales y recorridos. La iluminación debe responder al uso de cada zona: producción, almacén, paso, carga, oficina técnica o espacios auxiliares.
Documentación y legalización
Cuando la intervención afecta a potencia, actividad o seguridad, la parte documental no debe dejarse para el final. Certificados, memoria técnica, boletines y coordinación con propiedad o ingeniería pueden condicionar plazos y apertura de actividad.
Datos útiles para una primera valoración
- Ubicación de la nave y uso previsto.
- Potencia contratada o potencia estimada necesaria.
- Planos, fotos del cuadro y estado de la instalación actual.
- Maquinaria, iluminación, horarios y necesidades de continuidad.
- Si hay obra, cambio de actividad o legalización pendiente.
Con esa base, Ecoluz puede orientar el alcance técnico y separar lo urgente de lo que conviene planificar por fases.